martes, 1 de abril de 2008

¡No recuerdo mis sueños!




Cuántas veces me habrán dicho ésta frase…no las he contado, pero han sido muchísimas! Incluso, hay personas que aseguran no soñar, pero eso es imposible, porque el soñar es parte de un equilibrio natural del ser humano...es como si dijeran “yo no respiro de noche”…
Todos, absolutamente todos soñamos, sólo que en ocasiones (y a veces por espacios prolongados de tiempo) no se recuerdan.

Si tomas pastillas para dormir o bebes alcohol todas las noches, lo más probable es que “esa” sea la causa de tu no-recuerdo.
Pero si no es tu caso, quiero decirte que recordar o no los sueños está relacionado con el interés que le pones a tu propia vida. Me refiero a un interés por mirarse por dentro, conocerse, solucionar lo que no anda bien, mejorar como personas, etc.
El hecho de no recordar nunca los sueños, podría ser una manifestación (totalmente inconsciente) de que “en este momento o etapa de mi vida, no quiero saber ó no quiero ver qué es lo que me pasa”.
Te lo digo para que lo medites, le des vueltas, pues los sueños reflejan lo que está pasando en tu vida. Tal vez le falta emoción, está demasiado plana, te faltan vivencias que te hagan sentir cosas, algo que mueva tu interés…quizás podrías buscar algo que te apasione, realizar algún deseo o sueño de la infancia..retomar una actividad que dejaste inconclusa…etc.
Te aseguro que comenzarás a recordar tus sueños, pues serán más claros y vívidos, cargados de emoción.

Hay gente que hace algunas cosas para poder estimular el contenido de los sueños y puedan recibir un mensaje que necesitan escuchar. Por consiguiente, el sueño será más fácil de recordar.

Te comparto algunos tips para antes de acostarse:

Repasar eventos importantes del día: Escríbelos en un papel para fijarlos y luego lee lo que escribiste cuando ya estés acostada/o. Quédate con las ideas en la mente hasta que te quedes dormido.
Eso puede generar algún sueño que comente alguno de los temas.
Preguntar a los sueños algo trascendental: Realiza una pregunta que sea muy importante para ti, como si se la hicieras a un gran sabio universal (que es una parte de ti) y te sorprenderás de las respuestas que tú mismo te vas a dar.
Ir relajado a dormir: Date un bañito de agua caliente, utiliza productos de aromaterapia como jabones (cuyo aroma te fascine), prende tu palito de incienso, o tu velita aromática, tómate una infusión de hierbas, escucha una música para relajación o meditación….prueba y encuentra lo que a ti te funciona.
Lo que estas haciendo aquí, es utilizar tus sentidos y cuanto mayor sean tus percepciones y sensaciones, más posibilidades hay de que muevas cosas dentro de ti y de que sueñes y recuerdes.

Y por último, te comparto algunos tips para la hora de despertar:

1. Actitud: Piensa que el sueño es un amigo o aliado que está deseoso de enseñarte algo, si tú lo permites y lo alientas a hacerlo. Trata de cultivar ésta actitud de invitar o dar la bienvenida a tus sueños.
2. Quietud: Apenas te despiertes, quédate un rato en la cama, sin hablar, manteniendo los ojos cerrados y en la misma posición que estabas. Trata de recordar qué es lo último que estabas soñando a través de las sensaciones que tienes, para ir jalando de a pocos el sueño hasta poco a poco completarlo. Si no se recuerda el sueño completo, no importa, también sirve solo una parte, o una imagen o una sensación.
3. Colaboración de la pareja: Si duermes con una pareja y realmente quieres hacer este trabajo de sueños, sería prudente que respete y entienda que los sueños son parte de tu crecimiento y por lo tanto, pídele que guarde un momento de silencio cuando te despiertes para que puedas recordar y registrar tu sueño.

Eso del registro, lo veremos en otra entrega, no alargo más el tema, más bien, te invito a comentar acerca del recuerdo del sueño, cuales han sido tus experiencias, si te acuerdas, si no te acuerdas, cómo relacionas lo que yo he escrito con el hecho de no recordar? Es un disparate lo que escribo? O por ahí puede que calce contigo…compartan su experiencia conmigo, se los agradeceré muchísimo.
Y aquí los dejo, me voy a preparar el almuerzo…
Byeeee!!!
Hasta la próxima semana!
Ana Cé